El vehículo nuevo muestra una evolución de precios moderada, pero el vehículo de ocasión sigue subiendo de forma sostenida. Para el taller, esto suele traducirse en más volumen y más complejidad, especialmente en electrónica, diagnosis y mantenimiento “por desgaste”.
Según INE recopilado por FAGENAUTO, en noviembre de 2025 el precio de los coches nuevos repuntó +0,5% mensual, frente al +0,2% del IPC general. En paralelo, los coches de segunda mano subieron +0,4% y mantienen una pauta estable que se repite durante prácticamente todo el año.
El análisis interanual es todavía más revelador: de noviembre 2024 a noviembre 2025, los coches nuevos aumentan +0,8% (muy por debajo del IPC del 3%), mientras que los usados escalan +4,5%. La brecha confirma que el VN “contiene” inflación y el VO sigue presionando al alza.
¿Dónde impacta esto en posventa? Cuando el VO se encarece y gana peso, entran más unidades con mayor kilometraje o con historiales de mantenimiento incompletos. El taller suele ver un mix con más mantenimiento correctivo (frenos, suspensión, baterías, refrigeración, fugas) y, a la vez, más necesidad de diagnosis en vehículos relativamente modernos (sensores, ADAS, conectividad). Además, el cliente de VO tiende a ser más sensible al presupuesto, por lo que el taller necesita convertir transparencia y documentación en confianza (y en cierre).
Claves accionables para el taller:
- Campañas específicas para VO: pre-ITV, frenada, suspensión, batería, neumático y alineación.
- Presupuestos con 2 niveles: “mínimo seguridad” y “óptimo recomendado” (ayuda al cierre sin bajar estándar).
- Refuerza coordinación con el recambista: referencias de alta rotación y alternativas equivalentes.
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