La posventa española se encuentra en un punto clave de evolución. Así lo señalaron los principales representantes del sector durante la jornada “Futuro de la posventa: claves para afrontar la transformación”, organizada por la Comisión de Recambios de Sernauto. El encuentro reunió a proveedores, distribuidores, asociaciones y analistas para evaluar los retos que marcarán la próxima década.
Un sector presionado por la tecnología y la normativa
Durante la cita, Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de Sernauto, abrió su intervención con una advertencia clara:
“Nos encontramos en un momento decisivo para la posventa española.”
La transición hacia el vehículo electrificado, conectado y autónomo está obligando a todos los eslabones de la cadena a revisar procesos, competencias y estrategias. La irrupción de nuevos actores tecnológicos, la regulación europea sobre datos del vehículo y la complejidad de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) requieren inversiones importantes y un cambio profundo en la forma de operar.
Colaboración, dato y capacitación: los tres pilares
Tesier subrayó que la clave para superar este periodo de cambio está en la colaboración transversal entre fabricantes, distribuidores, talleres e instituciones públicas. Entre las prioridades mencionadas:
- Garantizar el acceso al dato del vehículo para todos los operadores, algo esencial para mantener un mercado competitivo.
- Formación continua ante la llegada de nuevas tecnologías de propulsión y diagnóstico.
- Impulso a la digitalización en todos los procesos: inventario, logística, atención técnica y operaciones del taller.
- Promoción de la economía circular, cada vez más demandada por clientes y reguladores.
La jornada mostró consenso: la posventa española tiene fortalezas, pero necesita acelerar su adaptación si quiere mantener su posición en un entorno europeo en plena reconfiguración.

