El robo de catalizadores vuelve a ganar visibilidad en el norte de Madrid. Infotaller recoge el testimonio de una vecina de Montecarmelo que denuncia un aumento de casos en su zona y describe un método rápido: elevaron el coche con un gato y, desde abajo, cortaron el catalizador con una radial.
La afectada asegura que no lo detectó hasta la mañana siguiente, cuando al arrancar notó olor a quemado y un ruido agudo; tras llamar a un mecánico, le confirmaron la sustracción y le indicaron que ya habían atendido “media docena” de denuncias similares.
Resumen ejecutivo
- El robo se vincula a la reventa o fundición por el valor de metales del catalizador.
- La víctima describe un patrón: zonas poco iluminadas, elevación con gato y corte rápido con radial.
- Tras el robo, lo habitual es denuncia + seguro + peritación, y en muchos casos traslado en grúa.
1) Por qué el catalizador sigue siendo objetivo
El incentivo principal es económico. El catalizador contiene metales como rodio, paladio y platino, con demanda en mercados ilícitos; de ahí que, según Infotaller, los ladrones lo revendan o lo fundan para obtener mayor beneficio.
El propio medio menciona el peor escenario: la recompra por talleres ilegales para reparaciones fuera de circuito.
2) Qué suele pasar después: de la denuncia a la valoración del perito
En la práctica, el “día después” lo marca el seguro. EL MOTOR (El País) recuerda que el primer paso recomendado es acudir a una comisaría y presentar denuncia, apoyándola con fotos y detalles (hora, lugar, cuándo se detectó), porque la aseguradora suele exigir copia para abrir el expediente.
A partir de ahí, conviene revisar la póliza: los todo riesgo suelen incluir el robo, pero no siempre; en terceros, dependerá de si es ampliado o si existe cobertura específica. En muchos casos, la aseguradora gestiona el traslado en grúa al taller, ya que circular sin el componente puede implicar ruido, gases y un escape abierto.
El siguiente hito es la peritación. El informe del perito es la base para decidir si la compañía cubre todo o parte (pieza, mano de obra o incluso solo valor venal, según póliza).
3) El impacto en taller: una reparación que rara vez es “solo una pieza”
Aunque el robo se centre en el catalizador, el corte puede dejar daños en tramos de escape, uniones y elementos cercanos. En el caso recogido por Infotaller, la propietaria también detectó el robo de intermitentes laterales y no descarta piezas adicionales, a la espera de presupuesto.
Por eso, en el sector se asume que la entrada de estos vehículos exige revisar el conjunto del sistema y documentar daños para la peritación.
4) Prevención: disuasión más que “blindaje”
Las soluciones de protección (escudos) se plantean como medida disuasoria, no como garantía total. EL MOTOR señala que instalar un protector puede dificultar el acceso y reducir la probabilidad de robo oportunista, aunque no lo elimina.
Enlaces externos (mencionados):
- Infotaller [https://www.infotaller.tv/]
- EL MOTOR (El País) [https://motor.elpais.com/]

