Un análisis de datos de la DGT elaborado por AECA-ITV confirma que la antigüedad del vehículo es uno de los factores que más influye en el incumplimiento de la Inspección Técnica de Vehículos. Los coches que acuden fuera de plazo son, de media, notablemente más antiguos que los que cumplen con la fecha establecida, lo que se traduce en más defectos graves detectados durante la inspección. Para talleres y distribuidores de recambios, el dato anticipa una mayor demanda de reparación en el segmento de vehículos veteranos.
- Antigüedad media: los vehículos que pasan la ITV a tiempo tienen 15,2 años de media, cifra que sube hasta 19,3 años cuando el retraso supera el año.
- Defectos graves: retrasar la inspección más de doce meses incrementa hasta un 65% la probabilidad de defectos graves o muy graves frente a los vehículos que cumplen plazo.
- Territorios más afectados: Melilla encabeza el incumplimiento con un 55,2%, seguida de la Comunidad Valenciana (48,4%) y Ceuta (47,9%).
- Recomendación oficial: AECA-ITV aconseja pasar la inspección hasta un mes antes de su caducidad para evitar sanciones de entre 200 y 500 euros.
Una relación directa entre edad del parque y retraso
Según los datos de la DGT, analizados por AECA-ITV, la antigüedad del vehículo es uno de los factores que más influye en el incumplimiento de la ITV. El análisis muestra una relación directa entre la edad del parque automovilístico, el retraso en la realización de la inspección y el aumento de los defectos graves detectados. Los vehículos que pasan la inspección sin retraso tienen una antigüedad media de 15,2 años. Esta cifra aumenta hasta 15,8 años cuando el retraso es de hasta seis meses, a 16,8 años cuando se demora entre seis y doce meses, y alcanza los 19,3 años en los vehículos que acumulan más de un año de retraso, es decir, 4,1 años más que los que cumplen con los plazos.
Guillermo Magaz, director gerente de AECA-ITV, señala que estos datos evidencian que los vehículos de mayor antigüedad son también los que presentan un mayor incumplimiento, lo que representa un riesgo para la seguridad vial y el medioambiente, precisamente cuando son los que más necesitan someterse a una inspección técnica periódica.
A mayor retraso, más defectos graves o muy graves
La relación entre el incumplimiento y el estado del vehículo también queda reflejada en los resultados de la inspección. El porcentaje de vehículos que obtienen un resultado desfavorable aumenta de forma progresiva conforme se incrementa el retraso: del 15,2% de rechazo entre los que inspeccionan a tiempo se pasa al 19,7% con hasta seis meses de demora, al 23% entre seis y doce meses, y al 25,1% en los que llevan más de un año sin pasar la ITV. En términos relativos, esto supone que los vehículos con un retraso de hasta seis meses presentan un 30% más de defectos graves o muy graves (DG o DMG) que los que cumplen plazo, incremento que llega al 51% entre seis y doce meses y al 65% cuando el incumplimiento supera el año.
Diferencias territoriales y recomendaciones
La relación entre antigüedad e incumplimiento también se observa a nivel territorial. Melilla, con el mayor índice de incumplimiento de España (55,2%), cuenta también con el parque más antiguo del país, con una media de 18,1 años. Le siguen la Comunidad Valenciana (48,4%), Ceuta (47,9%), Illes Balears (41,4%), País Vasco (38%) y Canarias (36,2%). Desde AECA-ITV recomiendan pasar la inspección hasta un mes antes de su caducidad, lo que permite planificar la cita con antelación sin modificar el periodo máximo de validez de la próxima revisión. Además de la seguridad vial, tener la ITV al día evita sanciones de entre 200 y 500 euros según el caso.

