Finalmente, Ursula Von der Leyen ha dado su brazo a torcer. Poco más de un año después de haber sido reelegida prometiendo que mantendría su política medioambiental, la presidenta de la Comisión Europea ha tenido que dar marcha atrás.
Y es que el órgano comunitario da un giro a su estrategia de descarbonización y abre la puerta a una neutralidad tecnológica en la automoción. Ursula Von der Leyen, presidenta de la institución, ha confirmado que se adelantará a 2025 la revisión de la normativa que prohibía la venta de vehículos de combustión a partir de 2035. Una medida que, en la práctica, supone flexibilizar uno de los compromisos más polémicos del Pacto Verde.
Los motivos que esgrime Bruselas son claros: mantener la competitividad de la industria, evitar deslocalizaciones y preservar empleo e inversión. El propio contexto económico ha cambiado desde que se aprobó la prohibición y, según Von der Leyen, sostenerla sin matices pondría en riesgo el futuro de la automoción europea.
¿Qué implicaciones tiene para el mercado?
El nuevo planteamiento abre la puerta a que convivan distintas tecnologías. Además del vehículo eléctrico de batería, podrán ganar peso los híbridos, los híbridos enchufables, el hidrógeno o los combustibles sintéticos. Se trata de un giro que responde a las demandas del sector, que reclamaba flexibilidad y seguridad jurídica para planificar inversiones a largo plazo.
Un mensaje político y sectorial
El anuncio llegó a través de un mensaje en la red social X, tras la celebración en Bruselas del tercer diálogo estratégico sobre el futuro de la industria europea de automoción. En él participaron fabricantes, proveedores, sindicatos y representantes institucionales, con el objetivo de redefinir la estrategia industrial y climática.
“Queremos que el futuro de los automóviles, y los automóviles del futuro, se fabriquen en Europa”, subrayó Von der Leyen, situando la neutralidad tecnológica como eje de competitividad. Una señal de que Bruselas escucha -por fin- las demandas de la automoción y busca un equilibrio entre transición ecológica y viabilidad industrial.

En palabras de…
Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea
“Hemos escuchado las preocupaciones de la industria y, en consecuencia, hemos otorgado flexibilidad. Combinaremos la descarbonización con la neutralidad tecnológica. Estamos protegiendo a las empresas europeas de la competencia desleal, mejorando el acceso a materias primas esenciales y apoyando a los trabajadores mediante la reconversión profesional. Ahora que la tecnología transforma la movilidad y la geopolítica reconfigura la competencia global, no podemos seguir como si nada. Juntos, garantizaremos que Europa se mantenga a la vanguardia de la innovación en automoción».
Las cifras de la discordia…
- 15,6% es la cuota de turismos eléctricos
- 35.000 empleo están en juego en Europa
- 23% del valor añadido europeo en el sector está en riesgo

