Concesionarios / Posventa — La transformación digital del retail de automoción sigue acelerándose y, según un análisis de Nextlane sobre el mercado en 2025, hay dos categorías que destacan claramente por encima del resto: los DMS (Dealer Management System) y las soluciones de remarketing. Ambas concentran más del 70% del impacto económico de la demanda en Iberia, reflejando que el sector está priorizando la eficiencia operativa y la capacidad de vender (y rentabilizar) mejor el vehículo usado.
El DMS se consolida como el “núcleo” tecnológico del negocio
El DMS se ha convertido en la pieza central para gestionar de forma unificada la operativa del concesionario y su posventa. En la práctica, actúa como un “cerebro” que integra funciones clave como:
- Gestión de stock y control de inventario.
- Clientes (fichas, histórico, comunicaciones y seguimiento).
- Taller (citas, órdenes de reparación, tiempos, operaciones y productividad).
- Ventas y procesos comerciales vinculados al vehículo.
- Recambios (movimientos, trazabilidad, consumos, pedidos y devoluciones).
- Informes y analítica para control y toma de decisiones.
- Finanzas y contabilidad, con visión consolidada del negocio.
Esta visión “de extremo a extremo” aporta algo crítico en 2025: control. Control del coste, del margen, del servicio y del cumplimiento, con datos consistentes para decidir rápido.
Remarketing: vender mejor el VO con contenido más profesional y procesos más ágiles
El segundo gran motor de demanda es el remarketing, que se posiciona como palanca para impulsar la venta online de VO. El enfoque es muy práctico: herramientas (a menudo con aplicación móvil) para automatizar y elevar la calidad de:
- Fotos (mejoras automáticas, consistencia y velocidad).
- Vídeo y presentación del vehículo.
- Contenido 360º para anuncios más completos.
El objetivo: anuncios más atractivos, más confianza del comprador, y una mejor valorización del stock. En un mercado donde el VO es cada vez más relevante en la cuenta de resultados, la mejora del “escaparate digital” se convierte en inversión, no en gasto.
Auge de soluciones “satélite”: cumplimiento, eficiencia y experiencia de cliente
Junto a DMS y remarketing, el sector está acelerando la adopción de soluciones digitales que responden a tres necesidades muy concretas: cumplimiento normativo, eficiencia operativa y mejor experiencia de cliente. Entre ellas destacan:
- Consent Center: gestión de consentimientos y trazabilidad (clave en privacidad y comunicaciones).
- Factura digital (Digital Invoice): digitalización, distribución y archivo de documentación.
- Firma digital (Digital Signature): reducción de tiempos, seguridad y trazabilidad documental.
Este tipo de herramientas, bien conectadas con el DMS, ayudan a reducir fricción (menos papel, menos errores, más rapidez) y refuerzan la profesionalidad del proceso en ventas y posventa.
Ecosistemas conectados y consolidación del modelo cloud
Otra tendencia clara en 2025 es el avance hacia ecosistemas más conectados y una migración creciente hacia soluciones cloud, buscando integración entre áreas, escalabilidad y acceso a información en tiempo real. En palabras de Luca Liberali (Regional Vice President para Iberia), el interés por migrar a la nube responde a la necesidad de flexibilidad, seguridad y reducción de costes tecnológicos, y apunta a consolidarse en 2026 como estándar.
Por qué esto importa también al recambio y a la posventa
En la práctica, un DMS bien implantado y conectado con el resto del ecosistema impacta directamente en el día a día de la posventa y del recambio:
- Mejor precisión de stock y menos roturas (mejor servicio y menos urgencias).
- Más trazabilidad en movimientos de recambio, consumos y devoluciones.
- Procesos más rápidos en recepción, OR, facturación y cierre.
- Más capacidad analítica para optimizar margen por familias, rotación y compras.
- Integraciones con firma/factura/consentimientos que reducen errores y mejoran la experiencia.
En definitiva, la concentración de demanda en DMS y remarketing muestra que el sector está apostando por tecnología “que se nota” en productividad, control y ventas.

