El fabricante de componentes de frenado ATE ha presentado tres nuevas herramientas específicas para el mantenimiento del sistema de frenos en taller. Los equipos están diseñados para reducir los tiempos operativos en el purgado del circuito hidráulico y mejorar la seguridad del proceso de cambio de pastillas y discos. recambiofacil recoge las características de las novedades y su impacto práctico en el puesto de trabajo del mecánico.
- Tres nuevas referencias: ATE amplía su catálogo de herramientas con equipos orientados específicamente al mantenimiento del circuito de frenos.
- Purgado más rápido: los nuevos equipos permiten extraer el líquido de frenos del circuito con menor tiempo de ciclo y sin riesgo de entrada de aire.
- Compatibilidad ampliada: diseñados para cubrir los sistemas de frenos de la mayoría de vehículos del parque actual, incluidos modelos híbridos y eléctricos.
- Impacto operativo: mayor throughput de vehículos en taller en los servicios de frenado, especialmente relevante en temporada alta.
Las tres herramientas presentadas por ATE
ATE, división de frenos del grupo Continental y uno de los fabricantes de referencia en componentes de frenado para el mercado de recambio europeo, ha incorporado a su catálogo tres nuevas soluciones de taller orientadas al mantenimiento del sistema de frenado hidráulico.
Según la información disponible en las fuentes sectoriales, las herramientas abordan tres tareas concretas del proceso de mantenimiento de frenos: el purgado del circuito de líquido de frenos, la comprobación de presión en el sistema y el reajuste de pistones de pinza en vehículos con freno de mano eléctrico integrado. Este último punto es especialmente relevante dado el crecimiento del parque de vehículos con EPB (freno de estacionamiento eléctrico) en los últimos años.
Por qué el purgado es un punto crítico en el taller
El purgado del líquido de frenos es una operación habitual en cualquier taller que trabaje con sustitución de pastillas o discos, pero también en mantenimientos preventivos, dado que el líquido de frenos es higroscópico y absorbe humedad con el tiempo, lo que degrada su punto de ebullición y compromete el rendimiento del sistema.
El procedimiento manual de purgado —mediante palanca en el pedal y apertura de válvulas en cada rueda— es lento y requiere dos operarios si no se dispone de equipo específico. Los equipos de purgado automático permiten realizar la operación en solitario y con menor margen de error, al mantener una presión constante en el circuito sin riesgo de introducir aire.
La entrada de aire en el circuito hidráulico es el fallo más común asociado a un purgado deficiente, y se traduce en un pedal esponjoso que puede llevar al taller a repetir el trabajo o, en el peor caso, a entregar un vehículo con el sistema de frenado comprometido.
Adopción de herramientas específicas en el taller independiente
La inversión en herramientas específicas de frenado sigue siendo una asignatura pendiente en muchos talleres independientes que operan con equipamiento generalista. La tendencia en las redes de talleres franquiciados es incorporar equipos especializados para cada familia de componentes, lo que reduce los tiempos de ciclo y permite estandarizar los procesos de calidad.
Para un taller que realiza entre 8 y 15 cambios de frenos mensuales, la amortización de una herramienta de purgado automático se produce en pocas semanas. El impacto más visible es la reducción de llamadas de cliente por pedal inconsistente después de la reparación, lo que tiene un efecto directo en la reputación del taller.

